Del 9 al 11 de octubre de 2026, el Pueblo Mágico de Real del Monte, en Hidalgo, será sede de una nueva edición del Festival Internacional del Paste, el evento gastronómico que desde hace casi dos décadas convierte a este municipio minero en el epicentro de una de las tradiciones culinarias más singulares de México: la fusión entre la cocina hidalguense y la herencia culinaria de Cornualles, Inglaterra.
El cartel oficial de esta 18ª edición fue diseñado por el artista Enrique Garnica Ortega, y su imagen resume en pocos trazos toda la identidad del festival: una iglesia al centro como símbolo de comunidad, una estructura minera que recuerda el origen del paste, y las banderas de México, Reino Unido y Cornualles como puente entre las dos culturas que le dieron vida a este platillo.
De la mina a la mesa: el origen del paste
El paste llegó a Real del Monte en el siglo XIX, de la mano de los mineros de Cornualles contratados para trabajar en las minas de plata de la región a partir de 1824. Estos trabajadores traían consigo, a la hora del almuerzo, una empanada rellena de papa, carne y cebolla —fácil de transportar dentro de la mina y de comer con las manos, incluso sin cubiertos—. Con el paso de las generaciones, la receta se mestizó con ingredientes e influencias locales: hoy es común encontrar pastes de mole verde o rojo, chorizo con queso, picadillo, frijol e incluso versiones dulces con arroz con leche, guayaba o zarzamora.
Esta herencia fue reconocida oficialmente en 2018, cuando el paste fue declarado patrimonio cultural y gastronómico del estado de Hidalgo, con Real del Monte como su cuna en México.
Un festival nacido en 2009
El Festival Internacional del Paste se celebró por primera vez en octubre de 2009, organizado por el Consejo Regulador del Patrimonio Cultural Cornwall Real del Monte A.C. (COREPAC), con la participación de trece casas pasteras locales en su edición inaugural. Desde entonces, el evento ha crecido año con año hasta consolidarse como uno de los motores turísticos y económicos más importantes del municipio, atrayendo tanto a visitantes nacionales como a delegaciones diplomáticas del Reino Unido, dado el vínculo histórico que representa el platillo.
Qué esperar de la edición 2026
Durante los tres días de festejo, las calles de Real del Monte se llenarán de puestos y expositores gastronómicos —más de medio centenar en ediciones recientes— donde reconocidas casas pasteras del pueblo, como Pastes El Portal, Pastes Márquez, Pastes Tejeda, Pastes El Billat y Pastes La Góndola, entre otras, ofrecerán su versión del platillo insignia.
La programación combina gastronomía con música en vivo, danza folclórica, venta de artesanías, pulque y mezcal, y proyecciones de cine gratuitas dedicadas a la época dorada del cine mexicano. Uno de los momentos más esperados por locales y visitantes es la elaboración de «El Paste Más Grande del Mundo», una pieza que en ediciones anteriores ha superado los cuatro metros de longitud y los 200 kilogramos de peso, y que se corta y reparte entre los asistentes como parte del cierre simbólico del festival.
Un festival que busca convertirse en fecha fija
En fechas recientes, el Congreso del Estado de Hidalgo ha discutido una iniciativa para declarar oficialmente el segundo fin de semana de octubre como la fecha permanente del Festival Internacional del Paste, buscando dar certeza a organizadores, comerciantes y visitantes de cara a futuras ediciones. De concretarse, el festival dejaría de depender de un anuncio anual y se sumaría al calendario oficial de festividades turísticas de Hidalgo.
Si visitas Real del Monte estos días, prepárate para llegar con hambre: entre el aroma del paste recién horneado y el ambiente festivo del pueblo minero, es prácticamente imposible probar uno solo.
