Del 8 al 17 de febrero de 2026 se llevará a cabo el Carnaval de Metztitlán, con sus tradicionales desfiles, danza y música que presentan un gran simbolismo y representación de las costumbres del pueblo y que al mismo tiempo, resultan atractivos para quienes llegan de fuera con interés en conocer tradiciones vivas.
El programa se distribuye por distintos barrios y espacios públicos. Desde los desayunos comunitarios en casas anfitrionas hasta las comidas colectivas. En estas prácticas participan familias completas, comparsas y músicos locales.
Uno de los elementos más reconocibles del cafnaval es el recorrido de disfrazados, presente en varios días del programa. Personajes tradicionales, máscaras y atuendos improvisados recorren calles y barrios, generando interacción directa con el público. A esto se suman los concursos de disfraces, con categorías infantil y adulto, que permiten la participación tanto individual como en grupo, y que incentivan la creatividad local.
La harinada, programada para el martes 17 de febrero, es otro de los momentos clave. Lejos de ser un simple juego, este acto tiene una carga simbólica relacionada con la abundancia y el cierre del ciclo carnavalesco. Su realización en la vía pública requiere organización previa y una alta participación, lo que explica por qué sigue siendo uno de los eventos más esperados.
En el plano musical, el son huasteco ocupa un lugar constante a lo largo del carnaval, con presentaciones y bailes nocturnos que marcan el ritmo de cada día. También se integran grupos de otros géneros, ampliando la oferta sin desplazar las expresiones locales. La parada de bandera y el desfile de carros alegóricos complementan el programa con actos colectivos que convocan a espectadores de distintas edades.





