Del 29 de marzo al 5 de abril de 2026 se celebrará la Semana Santa en Ciudad del Maíz, San Luis Potosí, una conmemoración religiosa y cultural que cada año convoca a habitantes y visitantes en este municipio de la zona media del estado, reconocido como Pueblo Mágico. La festividad combina actos litúrgicos, procesiones tradicionales, expresiones indígenas y actividades culturales que forman parte de la identidad histórica de la región.
Ciudad del Maíz ha mantenido por generaciones una Semana Santa con rasgos propios. Las representaciones de la Pasión de Cristo, las procesiones del Silencio y del Santo Entierro, así como la del Encuentro, forman parte del programa central. Destaca también la presencia de personajes tradicionales como los diablos y penitentes, figuras que acompañan los recorridos religiosos y que forman parte del imaginario colectivo local.
La comunidad Xi’úuy (Pame) participa con elementos rituales que enriquecen la conmemoración, aportando símbolos y prácticas heredadas de su tradición indígena. Esta participación ha sido clave para que la Semana Santa en Ciudad del Maíz conserve un carácter singular dentro del estado.
El año pasado, las actividades incluyeron el Altar de Dolores, el Domingo de Ramos con el Festival del Huapango, exposiciones artesanales, el Viacrucis viviente, el Concurso de Diablos Mayores y la Quema de Judas. También se realizaron muestras gastronómicas y actividades culturales en espacios públicos como el Jardín Hidalgo y el llamado Corral de Comedias.
Para 2026 se prevé un esquema similar, con ceremonias religiosas, escenificaciones, actividades artísticas, muestras artesanales y propuestas gastronómicas que involucran a productores locales. Las calles del centro histórico se convierten en escenario de procesiones solemnes y encuentros comunitarios que refuerzan el sentido de pertenencia.
La Semana Santa en Ciudad del Maíz no solo es una conmemoración religiosa, sino también un espacio donde convergen tradición, cultura indígena, música huasteca y participación familiar en un entorno que mantiene vivas prácticas transmitidas a lo largo del tiempo.
